Tu propio Brick: cómo bloquear apps del iPhone con una etiqueta NFC

De todo lo que hay para engancharse menos al móvil, los bloqueadores físicos son de lo mejorcito. Acercas el móvil a un pequeño objeto para bloquear las apps que te distraen, y para desbloquearlas tienes que volver a acercarlo a ese mismo objeto. Si lo dejas en casa, en un cajón o en una estantería, el móvil te deja en paz hasta que vuelves a donde está el objeto.

Puedes comprarlo ya hecho o montártelo tú con una pegatina NFC y una app. En esta guía te explicamos cómo funciona, qué etiquetas comprar y cuándo merece la pena pagar por el dispositivo.

Cómo funcionan Brick y otros dispositivos parecidos

Brick es el ejemplo más conocido. Es un pequeño dispositivo que no necesita batería: en la app de Brick eliges qué apps quieres bloquear y, para empezar una sesión, acercas el móvil al dispositivo. Funciona con NFC, la misma tecnología inalámbrica de corto alcance que se usa para pagar sin contacto. Cuando lo comprobamos, en septiembre de 2026, Brick costaba 59 $ en su web, que indicaba que funcionaba en iPhones con iOS 17 o posterior y en Android. Otros bloqueadores físicos siguen el mismo principio.

Lo que pagas es un objeto bien hecho y una app pensada para él. Pero lo que de verdad hace que funcione es la idea: lo que desbloquea las apps está en otra parte, no en tu mano. Y esa idea no depende de ningún dispositivo en concreto.

Tenki no tiene ninguna relación con Brick ni con los demás fabricantes que se mencionan aquí.

Cómo funciona un bloqueador de apps con NFC en el iPhone

Cualquier iPhone con una versión actual de iOS puede leer etiquetas NFC. Un bloqueador de apps lo aprovecha en dos pasos:

  1. El bloqueo. La app usa el sistema Tiempo de uso de Apple para bloquear las apps y webs que has elegido. Cuando intentas abrir una app bloqueada, iOS muestra en su lugar una pantalla propia que indica que la app está restringida. La app nunca llega a saber qué apps elegiste: Apple solo le pasa identificadores anónimos.
  2. El escaneo. Al empezar o terminar una sesión, la app abre la ventana de escaneo («Acerca tu iPhone a una etiqueta NFC»). Acercas la parte de arriba del móvil a la etiqueta. La app lee el número de serie de la etiqueta, o un enlace guardado en ella, y comprueba que coincide con la etiqueta que vinculaste. Con cualquier otra etiqueta no pasa nada.

Te vale una etiqueta en blanco. Cada chip NFC tiene su propio número de serie, así que no hace falta grabar nada con otra app.

Qué etiquetas NFC comprar

  • Chip: NTAG213, NTAG215 o NTAG216. Son las etiquetas NFC más habituales y el iPhone las lee sin problemas. El número solo indica la capacidad de memoria, que para esto da igual.
  • Formato: pegatinas para paredes, estanterías y puertas; llaveros, si quieres darle uno a otra persona para que lo guarde; tarjetas, si va a estar siempre en un cajón.
  • Superficies metálicas: una pegatina normal en la nevera o en un marco de puerta metálico muchas veces no se puede leer. Para esos casos, busca etiquetas que pongan «anti-metal» u «on-metal».
  • Precio: un paquete de diez pegatinas suele costar unos pocos euros. Compra un paquete; siempre viene bien tener alguna de sobra.

Evita las etiquetas que se venden solo como «MIFARE Classic». Son típicas de los sistemas de control de acceso más antiguos y el iPhone no las lee tan bien.

Cómo configurarlo

  1. Pega la etiqueta en el sitio donde se va a quedar. Antes de vincularla, decide dónde va. Puedes cambiarla de sitio más adelante, pero todo el truco está en dónde la pones.
  2. Crea un perfil de bloqueo en tu app con las apps, categorías y webs que quieres bloquear. Incluye también las webs de esas apps; si no, simplemente seguirás haciendo scroll en Safari.
  3. Elige la etiqueta NFC como forma de empezar o terminar la sesión y escanéala una vez para vincularla.
  4. Pruébalo: empieza una sesión, intenta terminarla sin la etiqueta y luego con ella.
  5. Activa el modo estricto si tu app lo tiene, para que borrar la app en plena sesión no sea una salida fácil.

Dónde pegar la etiqueta

No hay un sitio perfecto: ponla donde mejor te venga. Hay quien la pega por dentro de la puerta de casa, en una estantería, en la cocina, en un cajón de otra planta o en su mesa del trabajo. Pegarla por dentro de la puerta de casa tiene una ventaja añadida: bloqueas las apps al llegar y, al salir, pasas justo por delante de la etiqueta.

Ten en cuenta una cosa: si la etiqueta va en la funda del móvil o en el llavero que llevas en el bolsillo, la tienes siempre a mano, así que terminar la sesión es cuestión de segundos. Para una pausa corta puede valer; para una tarde que ya sabes que se te va a hacer cuesta arriba, no tanto.

¿Casero o comprado?

Bloqueador físicoPegatina NFC + appCódigo QR impreso + app
Coste inicialLo que cueste el dispositivoUnos pocos euros por paqueteGratis
SensaciónUn objeto cuidado, agradable de usarUna pegatina sin másUn trozo de papel
CantidadNormalmente un solo dispositivoTodas las etiquetas que quierasTodas las copias que quieras
Hacer copiasDifícilSolo si te lo proponesBasta con una foto
AppLa del fabricanteCualquier app compatible con etiquetas NFCCualquier app compatible con códigos QR

Un dispositivo comprado es buena opción si quieres un objeto que convierta el bloqueo en una especie de ritual, o si es para regalar. Una pegatina tiene sentido si prefieres gastarte el dinero en otra cosa, quieres etiquetas en varios sitios o quieres comprobar primero si la idea te funciona. Hay varias apps compatibles con etiquetas NFC, unas gratis y otras de pago. Tenki es una de ellas, así que no somos imparciales: prueba la idea con lo que ya tengas.

Si no quieres comprar nada de nada, empieza con papel. Nuestra guía sobre bloqueadores de apps con código QR explica la versión gratuita, y el generador de códigos QR crea un código aleatorio directamente en tu navegador.

Lo que no puede hacer

  • Sigue siendo tu móvil. Quien de verdad quiera puede saltarse cualquier bloqueador, por ejemplo quitándole los permisos de Tiempo de uso o esperando a que se acabe un temporizador. La etiqueta no hace imposible terminar la sesión antes de tiempo. Lo que hace es convertirlo en una decisión y no en un acto reflejo, y casi siempre con eso basta.
  • Piensa en los días que estés fuera. Si tu única etiqueta está en casa, no podrás terminar una sesión desde la biblioteca. Esos días, usa una sesión con temporizador o llévate una segunda etiqueta solo para esas ocasiones.
  • Emergencias. Mira qué opciones te da tu app. Tenki tiene unos pocos desbloqueos de emergencia justo para eso, y nunca bloquea nada que no hayas elegido tú.

Cómo funciona en Tenki

En Tenki puedes terminar una sesión de tres formas: con una etiqueta NFC, desde la propia app o escaneando un código QR. Vinculas una vez cualquier pegatina NTAG y eliges cómo va a funcionar la sesión: Hasta que la termines (las apps siguen bloqueadas hasta que acerques el móvil a la etiqueta), Temporizador, Pausa con escaneo (al escanear tienes una pausa de tiempo limitado y, si vuelves a escanear durante la pausa, la sesión termina) o Aperturas breves (puedes abrir cada app unas pocas veces, durante poco tiempo). Tenki se puede probar gratis durante siete días y después se compra una sola vez por 7,99 €: sin dispositivos que comprar y sin suscripción.

Para organizar todo lo demás en torno a la etiqueta, desde dónde dejar el móvil hasta cómo funcionan los descansos, échale un vistazo a cómo dejar de mirar el móvil mientras estudias.